martes, 22 de abril de 2014
martes, 1 de abril de 2014
De nuevo en la noche
De nuevo en la oscuridad de la noche me atormentan los dolores de cabeza, tantos problemas por resolver, tanta violencia gratuita, rodeado de incultura e ignorancia de los que creen que todo va bien... Miles de millones de problemas ajenos a mí y están todos en mi mente, la ansiedad me carcome y me hace vomitar de nuevo ante el asco de un mundo injusto y terco, que se niega a cambiar... Los que sufren mueren, los que luchan sufren, los que disfrutan ignoran, los que ignoran disfrutan, los muertos son solo suciedad a limpiar en esta sociedad, y los pobres se consideran muertos de antemano... Cada cual en su pompa de falsa humildad se creen que con dar limosna tienen su cielo, y yo no tengo pompa, tengo mi propio muro a prueba de bombas pero no estoy sólo dentro, estoy con todos aquí, pero nadie está conmigo, tanta presión tirará mi muro? O solo lo desplazará?... Busco y encuentro respuestas y el doble de preguntas....
Pero mi vida con mi tiempo se agota, y no sé que hacer cuando hay tanto que recorrer y solucionar, y se agotan los segundos y al final solo pasaré como tantos otros, creyendo en la verdad y educación, y muriendo solo, asesinado por la sociedad, sin haber logrado más que sacar alguna sonrisa a deshora a aquel que lo necesitó...
Pero mi vida con mi tiempo se agota, y no sé que hacer cuando hay tanto que recorrer y solucionar, y se agotan los segundos y al final solo pasaré como tantos otros, creyendo en la verdad y educación, y muriendo solo, asesinado por la sociedad, sin haber logrado más que sacar alguna sonrisa a deshora a aquel que lo necesitó...
domingo, 23 de marzo de 2014
Pretérito perfecto simple
He viajado más lejos que la
mayoría y no me ha hecho falta moverme del sofá, he conocido a la sombra, y
también a la luz, he habitado en penumbra, alumbrando con un triste candil los
horrores que ocultaba, y sacando de allí a quien no debía ocultarse. La muerte me estrechó la mano cuando la
conocí al ver que no me importaba tenerla delante, y después se desvaneció.
Todos los dioses me repudiaron y negaron sus paraísos por querer un único bien.
La luz ha llegado a cegarme, y ciego he caminado por ella sin miedo a caer
hasta alcanzar a la pureza de la calma, paz absoluta. He escuchado melodías que
todo el mundo negaría que fuesen posibles de hacer sonar, desde música de arpa
celestial al violín llameante del submundo, y en mis oídos clavadas no paran de
hacerme recordar la inmensidad. He podido ver lo que no se ve, lo que nadie
quiere ver, y me ha repugnado. He volado alto, muy alto, tanto que como las
alas de Íkaro, me deshice y caí, y al caer me sumergí más hondo de lo que nadie
puede imaginar y allí encontré la simpatía de la soledad, sola, con su pluma y
papel. He olfateado las flores más hermosas de olor a vertedero, y los residuos
más putrefactos que resultaron ser de origen humano. He debatido entre bien y
mal, hasta tal punto de llegar a ser lo mismo, con moral o sin ella. He sentido
los placeres inhumanos y el dolor más oscuro, y solo me parecieron simples
juegos. He leído los libros más ilegibles y en ellos encontré más respuestas
que en cualquier ciencia, he comprendido las mayores disyuntivas y he decidido
no decidir. He degustado los sabores más explosivos y los más repulsivos, y
resultaron ser los mismos. He reído del mayor de los tormentos y deseado llorar
al contemplar la verdad. He escupido y meado por el fin del mundo y resultó
caer encima de quien no debía. He alcanzado la inmensidad del universo y
resultó quedarse pequeña frente a mi lápiz y papel. Y he soñado, sí, como
todos, he soñado, y en los sueños sí que he visto, degustado, escuchado, palpado
y olido lo que no he encontrado en ningún otro sitio por muy lejos que haya
ido...
viernes, 21 de febrero de 2014
Lo he quemado
Vómito de tinta sobre papel, era como locura, una y otra vez, una a una, las palabras sucias crecían, salían, en forma de prosa y poesía, pero oscuras como una ominosa sodomía... Dolores que turbaban la cabeza danzaban en el folio al rimo de la cerveza y consumidos por odio, después de horas pasmado quedó plasmado del todo, el horror estaba en papel, la piedrá rodó, el mechero prendió y allí lo quemé...
domingo, 17 de noviembre de 2013
Presión agobiante, agobio de presión
Joder, tanto que hacer, tanto que conseguir, tanto que quiero y otro tanto que debo cumplir... Mi cuerpo sin embargo no quiere nada, solo cama, cama y cama. Mareos pensando en qué pensar, quebraderos repasando lo que hago mal, sueños que muestran la frialdad de estas noches que pronto nos cubren de oscuridad... Y yo, sentado, pienso, repaso, aguardo, aguanto, reviento y recompongo, me consumo y ni siquiera soy fuego, cada vez más ceniza y cada vez menos llama, y me arrimo, me quemo y no me quejo... No se puede aguantar el peso de incombustibilidad de la ceniza, quiero volver a arder y consumirme con motivo, como un gran bidón de gasolina. Se agotan los días y tantos los paso a lo tonto, pasan las horas y tantas las paso a lo bonzo, pasan los minutos y tantos los paso sin costo... Tanto acecha mi mente que llega un punto en que exploto y no quiero nada mientras con el pegamento me pego y me coloco. La compañía que evita la soledad ya solo es trivial, mi pecho y mi mente están en su propio y único camino a ninguna parte, echando carreras por prados verdes que de noche no están, corriendo alegres en su momento y tumbados ardientes en su descenso... No sé ni lo que digo, no sé ni que escribo, solo un par de manos de deslizan suave y violentamente por el teclado, exponiendo ideas, relatando mis desamparos...
Y ostia ya, que coño voy a hacer, si no hago algo ya, voy a desaparecer. Y no estaría del todo mal para mí, pero mi interior en su independencia calcula el demás dolor, y si no fuera así, haría mucho tiempo que descansaría de este mundo de tenue gris que tiene por color...
Y ostia ya, que coño voy a hacer, si no hago algo ya, voy a desaparecer. Y no estaría del todo mal para mí, pero mi interior en su independencia calcula el demás dolor, y si no fuera así, haría mucho tiempo que descansaría de este mundo de tenue gris que tiene por color...
domingo, 10 de noviembre de 2013
Victoria was here
Blabla y bla.
Me presento, mi nombre es Néstor (preferiblemente Bender), nací en un planeta lejano parecido a plutón, donde el alimento vital es la cerveza y el lenguaje es la poesía. Fumo lo justo (o eso creo yo), sí, lo justo, y no soy ningún cabezota.
Aunque, a decir verdad, si quieres conocerme te recomiendo que empieces por mi pelo, creo que es el gran reflejo de mi cabeza, nada tiene sentido allí, es imposible de domar y si por alguna casualidad intentas sumergirte en él, puedes acabar muy perdido, exacto, soy un caso perdido.
¿Ella? Ella es una cansina, aunque tengo que reconocer que me gusta esto de sonreir a menudo, es algo nuevo para mí, como lo de dejar de quejarme de vez en cuando. ¡Se puede vivir sin pensar tanto en tantas cosas! Y dice que soy un cabezota, pero ella sí que es cabezota de cojones.
Me hace madrugar para ir a ver el amanecer, ¿Os lo podeis creer? No lo entiendo, pero si amanece todos los días y el sol va a seguir ahí a cualquier hora. Y luego me dirá que me quiere o algo así, tonterías.
Bueno, me estoy desviando de la temática general de mi blog, estoy derrochando optimismo y yo he venido aquí a quejarme.
Me presento, mi nombre es Néstor (preferiblemente Bender), nací en un planeta lejano parecido a plutón, donde el alimento vital es la cerveza y el lenguaje es la poesía. Fumo lo justo (o eso creo yo), sí, lo justo, y no soy ningún cabezota.
Aunque, a decir verdad, si quieres conocerme te recomiendo que empieces por mi pelo, creo que es el gran reflejo de mi cabeza, nada tiene sentido allí, es imposible de domar y si por alguna casualidad intentas sumergirte en él, puedes acabar muy perdido, exacto, soy un caso perdido.
¿Ella? Ella es una cansina, aunque tengo que reconocer que me gusta esto de sonreir a menudo, es algo nuevo para mí, como lo de dejar de quejarme de vez en cuando. ¡Se puede vivir sin pensar tanto en tantas cosas! Y dice que soy un cabezota, pero ella sí que es cabezota de cojones.
Me hace madrugar para ir a ver el amanecer, ¿Os lo podeis creer? No lo entiendo, pero si amanece todos los días y el sol va a seguir ahí a cualquier hora. Y luego me dirá que me quiere o algo así, tonterías.
Bueno, me estoy desviando de la temática general de mi blog, estoy derrochando optimismo y yo he venido aquí a quejarme.
lunes, 14 de octubre de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)